El MMS no es LEJÍA

Después de un fin de semana intenso durante la 11ª Feria de Alimentación y Salud de Balaguer no paro de senti·pensar de tantos reencuentros.

Regreso con la misma emoción de la primera vez en que asistimos junto al equipo de la caja de Pandora.

Es sin duda alguna la más importante feria de su sector, sobre todo porque en Balaguer se implica todo el pueblo de abajo arriba en un mismo objetivo y dirección..

Desde las autoridades locales, los organizadores, los comercios, hoteles etc..hasta los inmigrantes que participan como voluntarios para que todo funcione como una fina maquinaría de relojería suiza.. El resultado, es un evento cargado de excelente y variada información, una feria espectacular,  asistentes muy cercanos, cooperantes entregados y conferencistas valientes que nos hacen sentir a todos como en nuestra propia casa..no es fácil encontrar algo así en el mundo!..

Lo confirman por ejemplo el testimonio de dos hermanos norteamericanos Josh y Adam Bigelsen que quedaron encantados con la energía de Balaguer. Tanto así, que piensan seriamente en venirse a vivir a España.. Comparieron su trabajo de los hologramas en la sangre mostrarando muchas imágenes diferentes y explicando los desequilibrios que pueden representar en el cuerpo del mismo modo que el Dr. Masaru Emoto lo hizo mediante su explicación de cómo la conciencia afecta el agua..

Tú también puedes ver como la conciencia, las emociones y la vibración afectan tu salud!.

Gracias Balaguer!

Comparto carta de Teresa Forcades, monja benedictina, médica y Doctora en Salud Pública.

El MMS no es LEJÍA

19 de octubre de 2018
A quien pueda interesar

El MMS es clorito de sodio (no hipoclorito de sodio, que es la lejía; ni tampoco cloruro de sodio, que es la sal de mesa normal y corriente).
El Dr. Robert G. Miller y el Dr. Jonathan Katz de California (California Pacific Medical Center) son los investigadores principales de un estudio sobre los efectos del clorito de sodio en la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que empezó el 9 de junio de 2016 y se completó el 12 de
diciembre de 2017 (el identificador del estudio es NCT02794857). Los resultados no han sido aún publicados.
En este estudio han participado 138 pacientes. La mitad ha recibido clorito de sodio y la otra mitad placebo. El clorito de sodio no lo han recibido por vía oral (como el MMS) sino inyectado en la vena. La dosis de clorito de sodio que han recibido es de 2 mg/kg.
Las dosis de MMS son por vía oral y van de 0,001 a 0,01 mg/kg (es decir, son de 2.000 a 200 veces inferiores a la dosis usada por vía endovenosa en este estudio).
En el estudio de Miller y Katz han participado 21 centros médicos y hospitales de los EEUU y 1 del Canadá. Entre ellos encontramos algunas de las universidades, clínicas y hospitales más prestigiosos del mundo, como por ejemplo la Universidad de Columbia, la Clínica Mayo o el Massachussetts General Hospital. Que estas universidades, clínicas y hospitales hayan
participado en el estudio significa que sus comités de ética han aprobado que a la mitad de los enfermos que deseen formar parte del estudio se les inyecten en vena 2 mg/kg de clorito sódico.
Es absurdo que en nuestro país se esté persiguiendo a un honrado agricultor, Josep Pàmies, por haber ayudado a difundir que el clorito de sodio es seguro para el consumo humano (algo demostrado sin lugar a dudas) y que puede tener efectos terapéuticos (algo que está pendiente de ser demostrado). Lo que procede es realizar más estudios como el que he nombrado aquí y no perseguir a las personas que utilizan el MMS o lo recomiendan a las dosis
que he indicado arriba (de 0,001 a 0,1 mg/kg de peso corporal, por vía oral).

Teresa Forcades i Vila
médica y doctora en salud pública

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